Hace cosa de un mes pudimos ver la campaña Salvar Los Océanos, Alimentar Al Mundo, que ha realizado Oceana sobre la pesca sostenible, en la que han colaborado un carro de chefs de la talla de Andoni Luis Aduriz, Juan Mari y Elena Arzak, Joan Roca, Pedro Subijana, Gastón Acurio o René Redzepi, entre otros. Ellos son la cara visible de este proyecto, con la intención de que se conozca la situación de nuestros océanos y las atrocidades que se están cometiendo en ellos. Además, animan a recapacitar y tomar medidas al respecto.

El tema no es nuevo, ni mucho menos. Diferentes asociaciones llevan ya mucho tiempo advirtiendo  sobre los peligros de continuar con el ritmo y forma actual de pesca. En Wikicocina nos hemos puesto a indagar un poco sobre este tema tan preocupante. Por eso hemos querido, en primer lugar, hacer un rápìda descripción de la situación y, en segundo término, dar unas pautas interesantes a tener en cuenta, a la hora de ir a la pescadería para comprar con criterio y responsabilidad.

¿Qué es la pesca sostenible?

Es pescar solo lo imprescindible con el menor impacto posible en los mares, como lo hacen los pescadores artesanales, con sus artes de pesca; anzuelo y línea, poteras y nasas y redes de enmalle. Pescan cerca de la costa y en sus propios barcos.

¿Qué es la pesca destructiva?

La que realizan los barcos arrastreros con sus inmensas redes (algunas llegan a tener 600 metros de profundidad), llevándose por delante tiburones, tortugas, delfines y otras tantas especies, que no son objetivo de pesca y que se descartan tirándolas por la borda muertas o moribundas.

O la pesca de cerco, que ha hecho por ejemplo que el atún rojo haya descendido un 85% su población en el Mediterráneo.

Es tan destructiva este tipo de pesca que ha llevado a muchas especies a estar en peligro de extinción. Por este mismo motivo, Greenpeace ha realizado una lista roja de especies marinas muy presentes en nuestra mesa, de las que su población ha disminuido hasta en un 90% principalmente por culpa de la sobrepesca.

Hay más datos que tenemos que tener en cuenta, y es que frente a 500.000 personas en el mundo que trabajan en barcos de pesca industrial, son 12.000.000 de personas las que trabajan en la pesca artesanal. Así que no solo nos estamos jugando el futuro del mar, también el del trabajo de muchas comunidades.

¿Son sostenibles las piscifactorías (o acuicultura)?

Además del hacinamiento de los peces en las instalaciones, se les suministran hormonas para su rápido crecimiento e, incluso, un exceso de antibióticos y otros químicos.

La calidad de la carne se reduce bastante y llega a aumentar hasta un 17% el contenido de grasa en algunos tipos de pescado.

Tampoco ayuda de ninguna forma a la sostenibilidad de los mares, ya que para alimentar 1 tonelada de pescado de granja, se necesitan entre 3 y 5 de pescado salvaje. Hay opciones de acuicultura más responsable, sobre todo para especies de peces herbívoras, pero estas hoy por hoy son difíciles de encontrar.

Y con toda esta información, ¿cómo podemos colaborar con la pesca sostenible?

Desde este año, en Europa es obligatoria una etiqueta en la que den cierto tipo de información del producto, como el arte de pesca utilizado o su procedencia. Pero ésto no se aplica en muchos supermercados ni pescaderías, por lo que debemos ser nosotros los que exijamos cierta información a la hora de tomar la decisión de que pescado comprar:

  • Arte de pesca: Que sea de extracción: anzuelo y línea, poteras y nasas selectivas y redes de enmalle. Y no de cualquier tipo de red de arrastre.
  • Lista roja de peces sobreexplotados: Evitemos las especies en peligro por muy deliciosas que sean: Atunes (rojo, rabil, del sur, patudo, Bonito del Norte), Bacalao del Atlántico, Bacalao de profundidad, Fletán del Atlántico, Fletán negro, Gallinetas, Langostinos, Lenguado Europeo, Mantas y Rayas, Merluza, Platija, Rape, Salmón del Atlántico y tiburones. Incluso puedes descubrir otros pescados deliciosos y baratos.
  • Pescado de temporada: Si es de temporada, se respetan sus ciclos biológicos, y además la flota artesanal y sostenible es la que mayoritariamente lo pesca. Por ejemplo pescados de invierno son el bacalao y el besugo; de primavera, el cabracho y la merluza; de verano, las sardinas, la sepia y el bonito y de otoño el pulpo, el centollo y los berberechos. Pero como en el mar, cambia tanto la temperatura, lo mejor preguntar al pescadero, ellos y ellas lo saben. La variedad en la compra del pescado puede ayudar a que otros peces puedan descansar y reproducirse.
  • Pezqueñines no gracias. Ya hace años que tenemos esta frase en la mente. Y es que no debemos comprar pescado que no supere los tamaños mínimos.
  • Procedencia: Cuanto más cercano, más fresco y menos CO2 emitido. Para España, recordad que el 27 es el Atlántico más cercano y el 37, el Mediterráneo. Si queréis ver en qué zonas esta dividió el mundo, clicad en el mapa de zonas FAO.

Fotografia post: Santiago Farizano

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