Cada vez que paso cerca de Aranda de Duero (Burgos, España), aprovecho para sentarme a comer un excelente cordero lechal al horno de leña y con un buen vino de Ribera. Como mandan los cánones. Aunque debo reconocer que hay más pueblos a lo largo del ancho mundo que tienen muy buen cordero, por el de Aranda tengo una debilidad especial.

Ahora que se acerca la Navidad, los que la celebréis -aunque solo sea comiendo-, podéis hacer este suculento plato, sencillo y exquisito. Eso sí, id cogiendo sitio en el gimnasio y desempolvando el chandal.

Aquí os proponemos un cordero lechal de la forma más sencilla. Sin aderezar sus sabores, porque no le hace falta. Este tipo de carne es sabrosa y no requiere de grandes elaboraciones.

Solo es necesario un buen cordero, que sea lechal y de calidad. El producto lo es todo y en este caso que es el protagonista, más aún. Estos corderos tienen unos 25-30 días de vida y pesan 6-7 kilos en canal, por lo que la jugosidad y el sabor de la carne son inigualables. ¡Vamos al tema!

Una Respuesta

  1. Comida casera

    Mmm. me encanta esta receta, en mi casa solemos hacerla en navidad, pero añadiéndole también un poco de jugo de limón, y el resultado es fantástico.

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