Las alubias blancas son uno de los grandes redescubrimientos de mi cocina en los últimos años, mi madre siempre las ha hecho en versión potaje, y están muy buenas con su chorizo, su costilla… Pero una vez que te das cuenta de que pueden prepararse de muchas más formas y de que las combinaciones son infinitas es cuando, realmente, te terminan de convencer del todo y tienen la puerta abierta de la despensa durante todo el año. Las puedes comer en potaje, con verduras, en crema, en ensalada -a partir de esta época, esta versión cae una vez a la semana, cada 15 días, a lo sumo), como untable (o dip).

Sanas, bajas en grasa, proteínas, hidratos, minerales, la legumbre son, según los expertos, las que menos problemas de gases provocan. Además, en crema, muchos menos, ya que la piel es el “problema”). En fin, ¡todo un chollo de alimento!

Esta versión en crema podría servir para dar salida a unas sobras de alubias blancas que te hayan quedado el el frigo, o para aquellas ocasiones en las que las alubias se te han pasado de cocción y cuya presentación queda afeada por haberse deshecho. O, por qué no decirlo, para hacer una comida rápida, sin complicaciones, y riquísima, con un bote de alubias ya cocidas. Los “sacramentos” que lleva, además le otorgan un super plus, ya que la salvia combina de una forma perfecta con las alubias y con el pato. La cebolla crujiente, en su versión casera, es un comodín maravilloso. Vamos, que la combinación es muy buena, pero podéis probar con casi cualquier cosa, que seguro que queda bien.

Por otro lado, se trata de una crema que puede comerse tanto fría, como caliente. En definitiva, no podemos daros más opciones: versátil, riquísima, sanísima, y fácil, muy fácil. ¿Algo más?

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Tiempo elaboración:

2 horas
Ingredientes
personas
Elaboración
  1. Poner en remojo las alubias con agua la víspera (8 horas aprox.).
  2. Llevarlas a ebullición junto con el resto de ingredientes de la cocción (cebolla, puerro, zanahoria y laurel). Desespumar, salpimentar y cocer en cazuela tradicional unos 90 minutos, o 15-20 minutos en olla express.
  3. Retirar la hoja de laurel, y triturar junto con la crema de queso. En este paso hay que tener cuidado con la cantidad de líquido que tengan las alubias, y todo en función de cómo queremos que quede, si más espesa o más líquida, a gusto del consumidor. Corregir de sal y pimienta y reservar a la temperatura deseada.
  4. En una sartén freír en el aceite a fuego medio, en primer lugar las hojas de salvia. Retirarlas con cuidado de no romperlas y reservarlas. En ese mismo aceite, ya saborizado, freír la cebolla cortada en aros finos hasta que ésta esté doradita y crujiente. Escurrir el exceso de aceite.
  5. Cortar las molletas confitadas en rodajitas.
  6. Servir la crema y decorar con la cebolla, las hojas de salvia, las mollejas, añadir unas gotas de aceite de oliva virgen extra y a disfrutar. Que aproveche!
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