Despedir a un amigo que se va de vacaciones a Argentina equivale a estar a quince días de recibir una caja de alfajores, si no es así desconfíe de su amigo, habrá estado en otro sitio. Aunque a raíz de esto se ha popularizado un poco la imagen del alfajor en España tengo que admitir que los dulces son más dulces al otro lado del Atlántico y a algunos paladares ibéricos les resulta excesivo.

Para quienes no han visto uno, se trata de unas pastas redondas rellenas normalmente de dulce de leche,  a veces recubiertas con chocolate, que los argentinos comemos siempre que nos es posible, porque no todos bailamos tango ni jugamos bien al fútbol, unos somos callados y hasta algún raro habrá que sea vegetariano, pero los alfajores nos gustan a todos.

Además de los caros y elegantes alfajores acostumbrados a los viajes transatlánticos hay otras variedades que pueden comprarse en cualquier pastelería o incluso hacerse en casa como es el caso de los alfajores de maicena.

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Tiempo elaboración:

45 minutos
Ingredientes
alfajores
Elaboración
  1. Primero hay que tamizar la harina, la fécula de maíz, el bicarbonato y el polvo de hornear (es importante que no sea levadura orgánica, como la de panadería, porque la masa acabaría quedando como un bizcocho). En otro recipiente hay que mezclar bien la mantequilla con el azúcar, añadir las yemas, un chorrito de brandy, la ralladura de limón, y, sin dejar de batir, la mezcla de harinas.
  2. Una vez que esté mezclado, amasado y homogéneo se espolvorea harina sobre la mesa de la cocina y se estira la masa hasta alcanzar un espesor de no más de un centímetro. De estas planchas de masa se sacan las tapas de los alfajores utilizando como molde una taza de café.
  3. Se ponen las tapas sobre una bandeja de horno y se hornean durante aproximadamente 15 minutos a 160ºC.
  4. Una vez que tengamos las tapas cocinadas y frías se van pegando de a dos con dulce de leche, tienen que tener una buena cantidad como para que al apretarlos un poco desborde y sirva de “pegamento” para el coco rallado sobre el cual haremos rodar el alfajor.
  5. Si se quiere, se los puede decorar y complementar con chocolate fundido.
Trucos y Consejos

4 Respuestas

  1. Alberto

    Perfectos si quieres hacer tambalear tu dieta. Pero son tantas las veces que sucumbimos que los alfajores bien merecen una más.

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  2. Amaia

    Fantásticos. No sé si atreverme a decir que son tan ricos como los míticos Havanna pero la pinta es igual de buena y una vez que empiezas dan ganas de comerse una docena. Para mí, eso sí, el chocolate es esencial aunque pocos argentinos estén de acuerdo en este punto.

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    • Sofía

      Muy buena pinta! Aunque hay que reconocer que con chocolate son una “versión libre” del mítico alfajor de maicena. Te olvidaste de decir que hay que acompañarlos de alguna bebida hidratante porque sólo un bocado te absorven todo el líquido del cuerpo, jaja (por lo menos de la boca). Muy ricos y espero probarlos prontito de cualquier lado del atlántico!

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    • Carlos

      Buenísimos! Amaia, Trataré de cubrirlos completamente de chocolate para recordar los Havanna, qué dices?

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