Eso de “glasear” la carne, además de sonar muy sugerente, es algo que puede dar un toque riquísimo a nuestra receta. Al final, se trata de darle un toque diferente, un estilo de cocción a nuestros platos que no se suele utlizar, pero que queda la mar que aparente.

A nosotros, hace algún tiempo que nos tiene encandilados el tema de darle un punto dulce a la carne pero, sobre todo, cuando hablamos de de recetas relacionadas con el cerdo. Al ser una carne más fibrosa y que tiende a secarse más que la carne roja, esta técnica le va especialmente bien, pues le aporta mucho sabor al hidratarse con estos jugos.

Aquí os dejamos una receta que es muy sencillita de hacer y queda para chuparse los dedos. ¡¡Esperamos que os guste!!

 

 

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